En muchas ocasiones se lee o se escucha sobre la importancia de la investigación para tratar el cáncer de mama y hoy queremos hacer especia hincapié en este asunto para que conozcas los beneficios que puede traer a esta enfermedad.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que cuando hablamos de “investigar sobre el cáncer de mama”, esto abarca diferentes etapas y consecuencias: recaídas, metástasis, efectos secundarios de los tratamientos y un largo etc. Para poder analizar todo esto es importante que los laboratorios y los hospitales estén llenos de oncólogo/as y de investigadore/as a lo/as que se les facilite el poder avanzar para poder obtener tratamientos eficaces y cada vez menos tóxicos. La inmunoterapia por ejemplo, es ya una opción de tratamiento que reciben día a día los pacientes con cáncer. Específicamente en los tumores de mama, se empiezan a utilizar terapias basadas en el papel de nuestro sistema inmunológico gracias a la investigación.
El cáncer de mama además, es una enfermedad que afecta a una de cada ocho mujeres en algún momento de su vida, pero que gracias a la investigación ha alcanzado porcentajes de supervivencia inimaginables. Pero es esencial no detenerse aquí, hay que seguir avanzando para que esos porcentajes se puedan alcanzar en todos los estadios y subtipos del cáncer de mama y para que los procesos y efectos secundarios sean menos duros. Para ello, necesitamos la colaboración de todo/as: enfermero/as, psicólogo/as, rehabilitadore/as, familias, cientofico/as, médico/as…e incluso las propias pacientes.
Es necesaria que todo/as nos involucremos de manera colectiva para poder salvar cada vez más vidas.
FUENTE:
En muchas ocasiones se lee o se escucha sobre la importancia de la investigación para tratar el cáncer de mama y hoy queremos hacer especia hincapié en este asunto para que conozcas los beneficios que puede traer a esta enfermedad.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que cuando hablamos de “investigar sobre el cáncer de mama”, esto abarca diferentes etapas y consecuencias: recaídas, metástasis, efectos secundarios de los tratamientos y un largo etc. Para poder analizar todo esto es importante que los laboratorios y los hospitales estén llenos de oncólogo/as y de investigadore/as a lo/as que se les facilite el poder avanzar para poder obtener tratamientos eficaces y cada vez menos tóxicos. La inmunoterapia por ejemplo, es ya una opción de tratamiento que reciben día a día los pacientes con cáncer. Específicamente en los tumores de mama, se empiezan a utilizar terapias basadas en el papel de nuestro sistema inmunológico gracias a la investigación.
El cáncer de mama además, es una enfermedad que afecta a una de cada ocho mujeres en algún momento de su vida, pero que gracias a la investigación ha alcanzado porcentajes de supervivencia inimaginables. Pero es esencial no detenerse aquí, hay que seguir avanzando para que esos porcentajes se puedan alcanzar en todos los estadios y subtipos del cáncer de mama y para que los procesos y efectos secundarios sean menos duros. Para ello, necesitamos la colaboración de todo/as: enfermero/as, psicólogo/as, rehabilitadore/as, familias, cientofico/as, médico/as…e incluso las propias pacientes.
Es necesaria que todo/as nos involucremos de manera colectiva para poder salvar cada vez más vidas.
FUENTE:
ASAMMA (Asociación Alavesa de Mujeres con Cáncer de Mama y Ginecológica)